El lugar ideal para tu nueva vida

El lugar ideal para tu nueva vida

Me imagino que sucede en todas las profesiones y negocios; cuando se tiene un auténtico entusiasmo por lo que se hace, cualquier situación o experiencia que se viva, incluso si es en momentos de asueto, en los que intentamos marcar distancia del trabajo, puede llevarnos de vuelta a él.

Como planeadora de bodas, lo anterior me sucede con frecuencia. Si voy de compras con la idea de pasar una tarde en exclusiva para mí, me topo con un ramo de flores que podría quedar excelente para un centro de mesa, o un tipo de tela que sería ideal para los vestidos de unas damas.

Pero la cosa no se detiene ahí. Al disfrutar una lectura o ver una película o serie que tengan alguna relación, por más remota que sea, con el tema de las bodas, es común que algo en mi mente comience a girar y empiece a concebir ideas o nuevas estrategias, o simplemente a pensar en cuestiones relacionadas con el negocio, a partir de cualquier elemento de la trama.

Me sucedió así el pasado fin de semana, cuando abrí Netflix para buscar algo con qué distraerme y encontré la película Away we go (conocida en Latinoamérica con el título de El mejor lugar del mundo). La cinta no trata exactamente de la planeación de una boda, sino de una pareja ya casada, que ante la próxima llegada de su primer hijo, emprende la búsqueda del mejor lugar para vivir.

Lo que esta trama me hizo pensar es que la planeación de una boda consume tanto tiempo y esfuerzo a las parejas, que muchas todavía llegan al día del gran acontecimiento sin haber hecho consideraciones un poco más a futuro. Esto puede obedecer a las más diversas situaciones, desde que la boda en sí haya sido un evento precipitado, hasta que, al menos de momento, la pareja se encuentre en una situación cómoda y no se haya planteado cuestiones como dónde vivirán cuando comiencen una familia.

Por supuesto que en mi papel de asesora de bodas, tratar estos temas con mis clientes estaría completamente fuera de lugar. Sin embargo, en muchas ocasiones, las personas que nos limitamos a planear aspectos como las invitaciones, los recintos para la ceremonia y el banquete, los arreglos florales o la música, llegamos a vincularnos tanto con las parejas a quienes apoyamos, que terminamos por ser confidentes de muchas cuestiones que van más allá de la fiesta y no pocas veces ha salido en las pláticas el tema del mejor lugar para vivir.

Por eso en este blog, donde tengo espacio para explayarme un poco más, me decidí a compartir estas reflexiones acerca de cuál podría ser el lugar ideal para iniciar una nueva vida. Obviamente, lo de “ideal” hay que tomarlo con pinzas; muchos nos hemos enamorado de ciudades o poblados que visitamos en algunas vacaciones o que descubrimos en un documental de televisión, pero sabemos que la perspectiva de trasladarnos a vivir ahí sería poco realista.

No obstante, hay “sueños” que, con la correcta dosis de esfuerzo, ahorro y planeación, son realmente asequibles; como el aprovechar una venta de departamentos en la Condesa para vivir en una zona céntrica y agradable, o el encontrar una oportunidad de trabajo en otro estado de la república, incluso en otro país, para tener la calidad de vida a la que aspiramos.

Es probable que algo como “el mejor lugar del mundo” no exista, porque ninguna organización es perfecta y problemas como inseguridad, contaminación o caos vial pueden darse en cualquier lugar. Sin embargo, creo que todavía es posible encontrar ese ambiente donde nos sintamos acogidos, identificados y con mejores posibilidades de alcanzar nuestras metas. Ése es el lugar ideal para una nueva vida.